Sobre mí
Hay proyectos que nacen de una idea.
Y otros que nacen de una necesidad.
My Nube Azul nació de una de las etapas más difíciles y transformadoras de mi vida.
Todo comenzó con el nacimiento de mi primer hijo.
Un parto complicado, inesperado y lleno de miedo.
Durante semanas viví entre hospitales, incertidumbre y la sensación constante de que mi mundo podía derrumbarse en cualquier momento. Mi hijo pasó sus primeros días en la unidad neonatal, rodeado de máquinas y luchando por salir adelante. Fueron días que me cambiaron para siempre.
Cuando por fin llegamos a casa, mi vida giraba completamente en torno a él.
Necesitaba mantener mis manos ocupadas y mi mente enfocada para no dejarme vencer por el miedo.
Y sin darme cuenta, encontré refugio en la creatividad.
Comencé haciendo pequeñas manualidades.
Después llegaron las nubes personalizadas.
Y aquellas primeras creaciones que compartía casi por diversión empezaron a despertar interés entre amigos y conocidos.
Con el dinero que gané durante aquellas primeras Navidades compré una máquina de coser.
No sabía coser.
No tenía experiencia.
No tenía formación.
Solo tenía ilusión, paciencia y muchas ganas de aprender.
Pasé horas viendo tutoriales, equivocándome, descosiendo y volviendo a empezar.
Y entonces llegó la primera pieza.
Un portadocumentos para guardar la cartilla sanitaria de mi hijo.
Sin saberlo, aquel pequeño proyecto se convertiría en el comienzo de My Nube Azul.
Una marca que creció conmigo
Mi hijo fue mi primer probador.
Mi primer modelo.
Mi primera inspiración.
Mientras él crecía, también lo hacía la marca.
Lo que empezó entre retales de tela comprados con mucho esfuerzo y una máquina de coser aprendida a base de prueba y error, fue transformándose poco a poco en el proyecto que hoy conocéis.
Cada producto que diseño lleva una parte de esa historia.
Porque sé lo importante que son los recuerdos.
Sé lo rápido que pasa la infancia.
Y sé el valor que pueden tener los pequeños objetos que nos acompañan en esos momentos.
Qué encontrarás en My Nube Azul
Diseño y confecciono productos textiles personalizados para acompañar algunas de las etapas más bonitas de la infancia.
Mochilas.
Bolsas.
Portadocumentos.
Coronas.
Accesorios personalizados.
Pero, sobre todo, creo piezas pensadas para formar parte de historias reales.
Historias de familias.
Historias de crecimiento.
Historias de recuerdos.
Lo que me sigue moviendo hoy
Después de todos estos años sigo trabajando con la misma idea que me acompañó desde el principio.
Crear productos bonitos es importante.
Pero crear recuerdos que permanezcan lo es mucho más.
Porque los niños crecen.
Las etapas cambian.
Y un día miramos atrás y descubrimos que aquellas pequeñas cosas que parecían cotidianas se han convertido en tesoros.